Cada vez son más los casos que acuden a la consulta de un psicólogo infantil preocupados porque su hijo está presentando ansiedad ante determinadas situaciones. Normalmente nos cuentan que su hijo, ante una situación determinada, se pone nervioso, con palpitaciones y sudoración, mareos, dolores de estómago o musculares, expresa una continua preocupación, incluso le está afectando al sueño, a la concentración, etc.

Son numerosos los aspectos que influyen en el desarrollo de la ansiedad infantil, como pueden ser el haber experimentado situaciones traumáticas, la educación que ha recibido de sus padres, las relaciones que el niño ha establecido con su entorno, la autoestima que el niño ha desarrollado, sus rasgos de personalidad, su forma de afrontar los problemas, etc.

Por todo ello, son las personas más importantes de la vida del niño las que pueden llevar a cabo ciertas estrategias para ayudarle a disminuir su ansiedad, así como enseñarle alternativas de afrontamiento ante los problemas o las situaciones que suelen generarle ansiedad.

¿Cómo puedo ayudar al niño a disminuir la ansiedad infantil?

En líneas generales podríamos señalar que debemos intentar disminuir la intensidad de las situaciones que son demasiado estresantes, sobre todo aquellas a las que el niño no tiene por qué enfrentarse. Por ejemplo, en un proceso de divorcio, el niño no debe percibir las discusiones o desacuerdos de sus padres sobre la casa o los bienes materiales. Si le damos sólo la información que necesita y de la manera adecuada, podemos ofrecerle una situación mucho más normalizada y menos estresante para él.

También debemos tratar de fomentar sus recursos personales, haciéndole consciente de sus fortalezas y enseñándole estrategias y herramientas para resolver problemas o enfrentarse a situaciones difíciles. Cuando una persona siente ansiedad es porque realmente siente que todo está fuera de su control. Necesitan desarrollar estrategias que le ayuden a sentir que controla esa sensación de su cuerpo, y que tiene recursos para solucionar la situación a la que está enfrentándose.

Por último, podemos proporcionarle experiencias más controladas, en las que sepamos que el niño va a ser capaz de dominar su ansiedad y afrontar adecuadamente la situación, fomentando de esta manera que su autopercepción sea positiva. No obstante, debemos estar muy seguros de qué situaciones puede manejar, y qué pautas específicas seguir para que él niño consiga resolver esa situación de forma positiva. Para ello es muy recomendable consultar con un especialista en psicología infantil, pues este podrá guiaros sobre cómo ayudarle a enfrentarse adecuadamente a su ansiedad.

Ansiedad infantil. Apoyo y compresión

Algo a tener siempre en cuenta con niños que presentan ansiedad es que en todo momento debemos hacerles sentir comprendidos y apoyados. Puede que nosotros percibamos que la situación a la que debe enfrentarse es sencilla, o que carece de importancia. Pero el niño que experimenta ansiedad vive la situación con una gran carga emocional, inseguridad y rechazo. Si le transmitimos comprensión, acompañamiento y confianza en él y en sus capacidades, podrá utilizar nuestro apoyo como una ayuda a superar esa experiencia.