Tdah Adultos en Sevilla
Evaluación neuropsicologica tdah y tda en sevilla
Nuestro objetivo es proporcionar un diagnóstico preciso que permita orientar un tratamiento eficaz y personalizado, mejorando así la calidad de vida del paciente y su entorno.
¿Sospechas que podrías tener TDAH en la edad adulta?
Tu bienestar, nuestra prioridad
En nuestro centro especializado en TDAH para adultos en Sevilla, te ayudamos a entender cómo este trastorno puede estar afectando tu día a día. Muchas personas llegan a la edad adulta sin haber sido diagnosticadas, arrastrando dificultades en la concentración, la organización, la gestión del tiempo y las emociones.
Realizamos una evaluación neuropsicológica completa que permite identificar con precisión si existe un Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), así como otras condiciones asociadas como ansiedad, depresión o disfunción ejecutiva.
Evaluación y diagnóstico del TDAH en adultos
¿Cómo evaluamos el TDAH en personas adultas?
Llevamos a cabo un proceso de evaluación clínica y neuropsicológica que incluye:
-
Entrevista clínica detallada
-
Cuestionarios específicos para TDAH en adultos
-
Evaluación de funciones ejecutivas y atención sostenida
-
Valoración del impacto en la vida personal, laboral y social
Gracias a esta evaluación, podrás entender mejor tu funcionamiento cognitivo y acceder a un diagnóstico fiable y personalizado.
¿Qué es el TDAH?
Según la Asociación española de pediatría y la Sociedad Española de Neurología Pediátrica) “el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo prevalente en la edad pediátrica, que llega a afectar en algunos estudios hasta al 7% de los niños en edad escolar y persiste en el 4,5% de los adultos. Su presencia puede producir una importante repercusión en el niño tanto a nivel académico como en sus relaciones personales o a nivel familiar, por lo que es muy importante tratar de identificarlo lo antes posible y realizar un correcto abordaje tanto desde el ámbito médico como desde el educativo”.
Según los criterios de diagnóstico de DSM V el TDAH se clasifica dentro de los Trastornos neurológicos del desarrollo y puede presentarse do forma combinada (Hiperactividad/ impulsividad e inantención) o como TDAH predominante Hiperactivo/ impulsivo o TDAH predominante inatento pero puede ir cambiando a lo largo del tiempo la presentación.
El TDAH se caracteriza por la presencia de un conjunto de síntomas nucleares, que suelen encontrarse presentes en la mayoría de los casos, lo que se denomina la tríada Hiperactividad, inatención e impulsividad. Con frecuencia se acompaña de otras manifestaciones como trastornos de conducta, dificultades emocionales, fracaso escolar o dificultades de aprendizaje presentando comorbilidades
¿Qué dificultades neuropsicológicas presenta el TDAH?
El TDAH es un trastorno neurobiológico. Existe afectación de la corteza prefrontal y parietal, el cerebelo y otras estructurales cerebrales, así como un patrón reducido o anómalo de los neurotrasmisores de dopamina y noradrenalina.
En los niños y adultos con TDAH aparecen dificultades en las Funciones ejecutivas ( Memoria de Trabajo, Planificación y organización, Control de la conducta y control inhibitorio), memoria y atención. Suelen presentar dificultades de aprendizaje y problemas graves de conducta, además de problemas emocionales.
El TDAH se presenta en comorbilidad con otros trastornos del Neurodesarrollo como son el Retraso madurativo, Discapacidad Intelectual y Trastornos de la comunicación.
¿Qué dificultades neuropsicológicas presenta el TDAH?
El TDAH es un trastorno neurobiológico. Existe afectación de la corteza prefrontal y parietal, el cerebelo y otras estructurales cerebrales, así como un patrón reducido o anómalo de los neurotrasmisores de dopamina y noradrenalina.
En los niños y adultos con TDAH aparecen dificultades en las Funciones ejecutivas ( Memoria de Trabajo, Planificación y organización, Control de la conducta y control inhibitorio), memoria y atención. Suelen presentar dificultades de aprendizaje y problemas graves de conducta, además de problemas emocionales.
El TDAH se presenta en comorbilidad con otros trastornos del Neurodesarrollo como son el Retraso madurativo, Discapacidad Intelectual y Trastornos de la comunicación.
¿En qué consiste la evaluación neuropsicológica del TDAH?
Una vez que el niño o niña es derivado a nuestro servicio de neuropsicología pediátrica, bien por el neuropediatra, orientador o por decisión de los padres o recomendación del profesorado, se realiza una primera entrevista con los padres dónde se realiza la historia y se decide las pruebas neuropsicológicas a realizar según la edad del niño o niña.
Estas pruebas consisten en una escala de inteligencia primero para descartar que la sintomatología asociada al TDAH pueda ser explicada por una discapacidad intelectual.
Después se administran pruebas psicométricas neuropsicológicas para evaluar todas las funciones cognitivas :
- Atención
- Memoria
- Lenguaje
- Funciones ejecutivas
- Habilidades visoperceptivas
- Cognición social
Además se pasan escalas de detección del TDAH a padres y profesores . Se complementan con escalas de evaluación psicólogicas al alumno o alumna, padres y profesores.
Si detectamos dificultades de aprendizaje se evaluará también con pruebas para evaluar problemas de lectura, escritura etc.
Una vez realizadas todas las pruebas se entrega el informe completo y el resultado de las pruebas a los padres para que lo entreguen a su neuropediatra o al orientador escolar y se le plantea en el caso que sea necesario un programa de intervención neuropsicológica así como Terapia cognitivo-conductual de modificación de conducta o Terapia Familiar.
En el caso de los adultos se realizará las pruebas neuropsicológicas, Escala de Inteligencia y los ítems diagnósticos del DSM V.
No dudes en ponerte en contacto con nuestros neuropsicólogos ante la sospecha de un posible tdah ya que un diagnóstico precoz mejora la sintomatología del tdah y las dificultades asociadas.
¿Qué puedes esperar del tratamiento del TDAH en adultos?
Recibir un diagnóstico de TDAH en la edad adulta suele generar muchas preguntas. Algunas personas sienten alivio al comprender por qué determinadas dificultades les han acompañado durante años, mientras que otras experimentan incertidumbre sobre cómo puede ayudarles el tratamiento.
Es importante saber que el objetivo del tratamiento no es cambiar la personalidad ni eliminar por completo determinadas características del TDAH. El propósito es reducir el impacto que los síntomas tienen en la vida diaria y proporcionar herramientas que permitan desenvolverse con mayor seguridad, organización y bienestar.
El tratamiento se adapta siempre a las necesidades de cada persona. Dependiendo de cada caso, puede incluir psicoeducación, intervención neuropsicológica, terapia psicológica y, cuando está indicado por el especialista correspondiente, tratamiento farmacológico.
A lo largo del proceso terapéutico es frecuente trabajar objetivos como:
- Mejorar la capacidad de planificación y organización.
- Aprender estrategias para gestionar el tiempo de forma más eficaz.
- Reducir los olvidos y la procrastinación.
- Mejorar la regulación emocional.
- Disminuir la impulsividad.
- Incrementar la concentración en las actividades importantes.
- Favorecer un mejor rendimiento laboral o académico.
- Mejorar las relaciones personales y familiares.
- Reducir el estrés asociado a las dificultades cotidianas.
- Recuperar la confianza y la sensación de control sobre el día a día.
Cada persona evoluciona a un ritmo diferente. En muchos casos los cambios no aparecen de un día para otro, sino que se producen de forma progresiva a medida que se incorporan nuevas estrategias y hábitos.
¿Cómo es la evaluación del TDAH en adultos?
El diagnóstico del TDAH no puede realizarse únicamente mediante un cuestionario o una prueba aislada. Es necesaria una valoración clínica completa que permita conocer cómo han evolucionado los síntomas a lo largo de la vida y cómo afectan actualmente al funcionamiento de la persona.
En ISANEP realizamos una evaluación individualizada que puede incluir:
- Entrevista clínica detallada.
- Revisión de los antecedentes personales y familiares.
- Historia evolutiva desde la infancia.
- Evaluación de las funciones ejecutivas.
- Valoración de la atención, memoria y velocidad de procesamiento.
- Aplicación de pruebas neuropsicológicas y cuestionarios validados.
- Estudio de posibles trastornos asociados, como ansiedad, depresión o dificultades del aprendizaje.
El objetivo no es únicamente confirmar o descartar un diagnóstico, sino comprender qué factores están influyendo en las dificultades actuales para poder diseñar un plan de intervención adaptado a cada caso.
¿Por qué muchas personas descubren que tienen TDAH siendo adultas?
Aunque el TDAH comienza en la infancia, no siempre se identifica durante los primeros años de vida. Muchas personas consiguen compensar sus dificultades gracias a un elevado esfuerzo personal, apoyo familiar o entornos muy estructurados.
Sin embargo, cuando aumentan las responsabilidades laborales, familiares o académicas, esas estrategias pueden dejar de ser suficientes y los síntomas empiezan a interferir de forma significativa en la vida diaria.
Es habitual que adultos con TDAH expliquen situaciones como:
- Sensación constante de ir con prisas.
- Dificultad para organizar tareas sencillas.
- Olvidos frecuentes de citas o compromisos.
- Problemas para terminar proyectos.
- Cambios rápidos de intereses.
- Cansancio mental por el esfuerzo continuo para mantenerse concentrados.
- Baja autoestima después de años interpretando estas dificultades como falta de capacidad o de esfuerzo.
Recibir un diagnóstico adecuado permite comprender el origen de estas dificultades y comenzar un tratamiento orientado a mejorar la calidad de vida.
¿Cuándo es recomendable consultar con un neuropsicólogo?
Puede ser recomendable solicitar una valoración cuando las dificultades de atención, organización o impulsividad afectan de forma persistente al trabajo, los estudios, las relaciones personales o el bienestar emocional.
También resulta aconsejable consultar cuando existen dudas sobre si los síntomas pueden deberse a un TDAH o estar relacionados con otros problemas como ansiedad, estrés mantenido, depresión o trastornos del sueño.
Una evaluación especializada permite diferenciar estas situaciones y establecer el tratamiento más adecuado para cada persona.