Detectar problemas de autoestima en los niños

Hoy queremos hablaros de un aspecto muy importante para el correcto desarrollo psicoemocional de los niños: la autoestima.

Tener una buena autoestima es fundamental para que el niño se enfrente de forma adecuada y positiva a cada experiencia del mundo que le rodea. De esta manera, desarrolla una gran confianza en sí mismo que le permitirá enfrentarse a nuevos retos, ser más abierto en sus relaciones interpersonales, tener una correcta actitud ante situaciones en las que algo salga mal, aprender de sus errores sin que éstos minen su interés por volver a intentarlo, etc. En definitiva, una autoestima adecuada le ayudará a afrontar de forma sana y positiva cualquier situación de su vida personal, académica-profesional y social.

Por todo ello, será imprescindible detectar en el niño cualquier primer síntoma de baja autoestima, para reforzarla y corregirla antes de que el problema sea más grave.

Pero para poder detectar la autoestima de nuestros hijos, debemos primero conocer qué es exactamente este concepto.

¿QUÉ ES LA AUTOESTIMA?

La autoestima es una percepción que tenemos de nosotros mismos, según la diferencia entre lo que consideramos que somos y lo que nos gustaría ser. Si esta diferencia es grande o se refiere a aspectos relevantes, la autoestima se verá más dañada. Por ejemplo, aquella persona que se considera tímida y se enfrenta a una entrevista de trabajo en la que no consigue el puesto por haberse bloqueado debido a su timidez, experimentará una gran diferencia entre lo que querría ser (seguro, extrovertido) y lo que ha sido en esta ocasión (tímido, inseguro). Esto disminuirá su autoestima y, si no se trabaja, esta baja autoestima le influirá en futuras entrevistas de trabajo.

Esto mismo ocurre en los niños, y en cualquier situación: familiar, escolar, social, física, etc. Conforme nos enfrentamos a diversas experiencias, nos valoramos de forma positiva o negativa, y esto va construyendo nuestra autoestima global.

Principalmente, debemos prestar atención a las siguientes áreas de autoestima del niño:

  • La autoestima social: valoración que el niño hace sobre su forma de relacionarse con las personas de su entorno, sobre todo sus iguales.
  • La autoestima familiar: la valoración o percepción de sí mismo como hijo, hermano, sobrino, nieto, etc.
  • La autoestima de desempeño cognitivo: cómo percibe sus capacidades cognitivas y sus habilidades como estudiante.
  • La autoestima de desempeño físico: cómo valora sus capacidades físicas a la hora de desempeñar una tarea que las exija.
  • La autoestima emocional: cómo valora su autorregulación emocional.
  • La autoestima de imagen corporal: cómo percibe su aspecto físico.

Por ultimo estaría la autoestima global, que serían la percepción que le niño tiene de sí mismo de forma general, es decir, incluyendo todas las anteriores áreas de autoestima.

Un niño con una autoestima adecuada presenta una buena confianza y seguridad en sí mismo, se ve competente, se comunica de forma adecuada y presenta un estado de ánimo positivo.

CÓMO DETECTAR SI UN NIÑO TIENE BAJA AUTOESTIMA

Os mostramos a continuación un listado de aquellos síntomas o señales para detectar la baja autoestima en los niños.

  • Suelen ser niños muy tímidos, retraídos, con pocas habilidades sociales.
  • Se compara con los demás de forma que él sale perdiendo.
  • Son muy inseguros y suelen ser indecisos.
  • Se hace pequeño ante los demás debido a la falta de confianza en sí mismo.
  • Les afecta lo que piensen o digan los demás sobre ellos.
  • Se frustran o desaniman ante cualquier error o fracaso, rindiéndose rápidamente en vez de seguir intentándolo.
  • Incluso muchas veces, ante una tarea, ni siquiera lo intentan, ya que suelen evitar actividades (ya sean cognitivas, físicas o sociales) por miedo al fracaso.
  • Cuando intentan hacer algo, no suelen pedir ayuda por el propio bloqueo que experimentan cuando algo no les sale.
  • Tienden a no ser originales ni creativos, por su propia inseguridad y a no querer llamar la atención.
  • Pueden ser muy exigentes con ellos mismos y perfeccionistas, pudiendo desarrollar también sentimientos de culpa.
  • Suelen ser pesimistas. Expresan pensamientos negativos sobre que algo no les va a salir bien o que no serán capaces de hacerlo.
  • Pueden ser miedosos y dependientes de sus padres, así como sumisos con sus compañeros o hermanos.
  • Pueden tender a presentar conductas regresivas (conductas de niño pequeño).
  • Pueden descargar agresividad hacia las personas de su confianza (por ejemplo padres o hermanos) después de haber pasado tiempo con sus amigos o en el colegio, debido a la frustración que experimentan en esas situaciones.
  • Les puede costar adaptarse a situaciones o contextos novedosos.
  • También se observan a algunos niños que, como mecanismo de defensa, llaman la atención, volviéndose muy “echados para adelante” y mostrándose falsamente seguros ante cualquier situación, criticando a los demás para cubrir su propia baja autoestima, e incluso desarrollando conductas negativas y desafiantes, chulería, etc.

Si has observado que tu hijo presenta varios de estos signos, podría estar desarrollando un problema de autoestima. Lo más importante será que trates de mejorar su autoestima, dándole tu apoyo y enseñándole a quererse tal y como es. No obstante, si la situación no mejora no dudes en contar con la ayuda de un psicólogo infantil experto en autoestima, ya que los problemas de autoestima tienden a ir a más si no se trabajan.

Esperamos que os haya resultado interesante este artículo. Si es así, estad atentos al blog, ya que próximamente publicaremos un segundo artículo relacionado con cómo mejorar la autoestima de los niños. ¡No os lo perdáis!