Terapia de Interacción Padres-Hijos

Hoy os traemos un artículo diferente, y es que queremos hablaros de una nueva terapia que está obteniendo muy buenos resultados.

Se trata de la “Terapia de Interacción Padres-Hijos”, y se utiliza para abordar los problemas de conducta infantiles, incluyendo en ellos la desobediencia, la agresividad, las mentiras, las rabietas, el trastorno negativista desafiante, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, el trastorno disocial, etc.

Los problemas de conducta son muy frecuentes hoy en día, siendo uno de los principales motivos por los que los padres acuden a consulta. Las consecuencias que pueden acarrear este tipo de problemas son la inadaptación social, familiar y/o escolar, y de cronificarse en el tiempo, pueden derivarse problemas más graves, como conductas delictivas y violentas.

La Terapia de Interacción Padres-Hijos consiste en el entrenamiento en vivo de los padres para reducir los problemas de conducta de sus hijos, a través de enseñarles a cómo interactuar con el niño, mientras todos ellos están desarrollando actividades en la sesión.

Los objetivos de esta terapia son tres:

  • Reducción de los problemas de conducta.
  • Mejora de las habilidades parentales.
  • Mejora de la calidad de las relaciones entre padres e hijos.

El entrenamiento para padres ha resultado ser muy útil y eficaz cuando abordamos este tipo de problemas. Con estos entrenamientos conseguimos mejorar las habilidades de crianza parental, e incluso el propio fortalecimiento personal de los padres. La Terapia de Interacción Padres-Hijos integra tanto las clásicas técnicas de modificación de conducta, como las técnicas orientadas a la mejora de las relaciones interpersonales y la comunicación familiar, lo cual es realmente beneficioso cuando nos encontramos con problemas de conducta, pues la calidad de las relaciones entre padres e hijos se ve muchas veces debilitada.

Por todo ello, la Terapia de Interacción Padres-Hijos consigue alcanzar una relación parental saludable y asertiva, un estilo de comunicación claro y el establecimiento de unos límites adecuados, además de adquirir habilidades de modificación de conducta.

Si su hijo presenta algún problema de comportamiento que no consiguen erradicar, no dude en consultar a un psicólogo infantil que pueda asesorarle sobre cuál es la mejor vía para abordarlo.

Psicólogo Infantil Alcalá de Guadaíra