Desarrollar la autoestima positiva en los niños

Hoy continuamos hablando de autoestima. En un artículo anterior definíamos qué es la autoestima y cómo detectar si tu hijo tiene una baja autoestima. En este segundo post vamos a centrarnos en cómo aumentar la autoestima de los niños, consiguiendo que desarrollen un concepto positivo de sí mismos.

Hay muchos factores que están determinando que el niño desarrolle una autoestima positiva o negativa. La autoestima de un niño comienza a formarse incluso desde el primer momento en que sus padres desean traerle a este mundo, pues estas expectativas y sentimientos se vuelcan en el niño una vez nace. Pero la responsabilidad no recae sólo en los padres. El entorno, los amigos, las experiencias, los aprendizajes y la sociedad en general también influyen en la vida del niño, proporcionándole distintas imágenes de sí mismo que debemos ayudarle a integrar de forma adecuada. Es por esto que el trabajo desde casa será fundamental: enseñar al niño a pensar de forma positiva y optimista con respecto a sí mismo y a las experiencias que le rodean le permitirá asimilar todo aquello que le ocurra sin dañar su autoestima.

 

EVITAR LAS COMPARACIONES Y LAS VALORACIONES SOCIALES

Consejos como enseñarle a no compararse con los demás o a no dar importancia a lo que los demás piensen de uno mismo pueden ser muy útiles para conseguir nuestro propósito. Para ello, será fundamental eliminar los “valores” que existen en la sociedad o en su grupo de amigos. Es decir, si en su grupo de amigos ser bueno en los deportes es muy valorado, y no es el caso de nuestro hijo, debemos hacerle valorar sus propias habilidades y aceptarse, como por ejemplo tocar muy bien el piano, haciéndole entender desde pequeño que lo que la mayoría opine no es lo más valioso.

Algo muy útil es eliminar las “etiquetas”. En lugar de decir “eres muy malo”, debemos reformular la queja de manera que no etiquete su identidad con algo negativo, por ejemplo: “esto que has hecho no ha estado bien”.

 

ACEPTACIÓN, APOYO Y AMOR INCONDICIONALES

Pero además, será imprescindible predicar con el ejemplo. No podemos exigir a un niño que se acepte y se quiera tal y como es, aceptando sus defectos de forma positiva como metas de cambio, si los propios padres no son capaces de aceptarle y quererle incondicionalmente. Siempre debemos dar importancia a las cosas que le ocurran, aunque como adultos puedan parecernos triviales, pues para ellos no lo son. Fomentar que se exprese y que reflexione “en voz alta” con nosotros nos permitirá ayudarle a interpretar adecuadamente las experiencias que le sucedan, por lo que lograr una buena comunicación con nuestro hijo será una herramienta fundamental.

En esta línea, fomentar un apego fuerte y seguro, mejorando la vinculación padres-hijo, proporcionará una base muy resistente sobre la que construirá su autoestima. Un clima familiar positivo, relaciones adecuadas entre todos los miembros, el desarrollo de una firme confianza y el sentimiento de amor incondicional de sus padres lograrán que este apego sea sólido y ayude al niño a crecer en la seguridad y la libertad para quererse a sí mismo tal cual sea.

 

EVITAR LA SOBREPROTECCIÓN Y LAS CRÍTICAS CONSTANTES

Como padres debemos luchar contra el impulso de ser demasiado sobreprotectores o, por el contrario, demasiado críticos. Al sobreproteger a nuestro hijo, lo único que conseguimos es inculcarle miedo a enfrentarse por sí mismo, sentimientos de fracaso anticipado y dependencia emocional de sus padres y de otras personas, por lo que nuestro hijo no se sentirá capaz de hacer frente a experiencias y situaciones a las que, con la edad, no tendrá más remedio que enfrentarse. Por otro lado, también ante padres muy exigentes y críticos el niño desarrollará un sentimiento de no estar nunca a la altura, de no querer arriesgarse a intentar hacer algo, y una sensación de fracaso constante. Ambas posturas dañan la autoestima del niño, quien debería sentirse capaz, valiente, libre y sin culpabilidad para cometer errores y enfrentarse a la vida.

 

Y POR SUPUESTO, VALÓRALO

 Es fácil caer en las riñas y exigencias continuas, pero a veces solemos pasar por alto comportamientos o habilidades positivos porque “es lo normal, lo que se espera de ellos”. Es fundamental reconocer todo aquello que hagan bien. Reforzarle y valorar sus habilidades o capacidades nunca está de más. Para ello, los padres debemos centrarnos en ver lo positivo de cada situación, y evitar dar demasiada importancia a los fallos, errores y defectos que puedan presentar los niños.

 Hasta aquí los consejos para fomentar una correcta autoestima en nuestros hijos. Esperamos que hayan sido de gran utilidad e interés y podáis ponerlos en práctica en vuestro día a día. No obstante sabemos lo difícil que es a veces la tarea que tenemos por delante como padres y madres. Además, a veces los problemas de autoestima del niño pueden ser más complejos de erradicar. Antes de que esto acarree nuevos problemas es necesario acudir a un especialista o psicólogo infantil para que determine unas pautas más personalizadas y un tratamiento adecuado para tu hijo.

 

Llámanos | Cita Previa
WhatsApp chat